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Colegiata de Santa María la Mayor (Toro)

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La Colegiata de Santa María la Mayor es un edificio cristiano que se encuentra en la localidad zamorana de Toro, (España).

Construcción

La semilla de esta colegiata es la Catedral de Zamora, que a su vez está inspirada en la Catedral Vieja de Salamanca. Comenzó a construirse en el siglo XII, siendo una de las construcciones más características del románico en su fase de transición. El cimborrio de esta colegiata se enmarca dentro de un grupo conocido como grupo de cimborrios leoneses formado además por los de las catedrales de Zamora, Plasencia y Vieja de Salamanca.

Las obras se extendieron más de lo normal en el tiempo, ya que fueron llevadas a cabo entre el último tercio del siglo XII y mediados del XIII. Esto indica que fuera construida en dos etapas: la primera, en la que se realizaron las portadas laterales, los muros y las trazas; y la segunda, en la que se lleva a cabo la cubierta y un cimborrio con torres adosadas.

El primer maestro que trabajó en su construcción utilizó la piedra caliza para levantar el edificio, utilizando técnicas muy vanguardistas para la época. Sin embargo, el segundo maestro utilizó elementos más antiguos estilísticamente hablando y utilizó la piedra arenisca en tonalidades rojizas como material base.

Descripción

Planta

Planta de la Colegiata de Santa María.
LEYENDA
  1. Pórtico Norte.
  2. La Virgen Preñada.
  3. San Gabriel.
  4. Santiago el Mayor.
  5. San Juan Evangelista.
  6. Transepto Norte y Retablo de Juan de Ávila.
  7. Crucero y Cimborrio.
  8. Presbiterio, Altar Mayor y Retablo de la Asunción y Evangelistas.
  9. Transepto Sur y Coro.
  10. Sacristía y Museo Catedralicio.
  11. Ventana gótica ciega con decoración interior.
  12. Torre.
  13. Pórtico de la Majestad.
  14. Capilla de Santo Tomás.
  15. Pórtico Sur.


Fotografía de la Virgen Embarazada.
fachada norte

La planta muestra una iglesia con la típica forma gótica de cruz latina, de cimentación importante con grandes sillares, tres naves de tres tramos con bóvedas de horno en la cabecera, de cañon en el crucero y nervadas en el centro.
En el hastial sur, se encuentra una torre de planta cuadrada que destaca del conjunto por su altura.
El Crucero del Transcepto se remata con un magnifico Cimborrio de planta hexadecagonal.
La cabecera consta de tres interesantes ábsides semicirculares.
El central es el más decorado, ya que cuenta con arquerías y vanos ornamentados.
En la documentación de la Biblioteca Municipal, aunque no coincide con las fechas más habituales de comienzo/fin de la obra, figura una publicacion en la que se puede leer:

ESTA OBRA SE EMPECCO
AÑO DE MDXLVII /
acabado en 1506.
Se restauró en 1774.

La colegiata cuenta con elementos que merecen ser comentados apartes, como la portada septentrional, la sacristía o el Pórtico de la Majestad. Dentro del edificio encontramos una figura de la Virgen encinta que data del siglo XII, lo cual es un indicador de que en la época se empezaba a aceptar algo tan natural como un embarazo en el cuerpo femenino. El órgano de época barroca también es digno de mención

Portada septentrional

La portada septentrional es la que se utiliza para acceder al templo. Está formada por diferentes arquivoltas decoradas con ornamentación vegetal y religiosa, de entre las que destaca la que cuenta con un Cristo como Juez Justiciero rodeado de los 24 ancianos. Es una de las mejores muestras del románico de Zamora. La torre, además, conserva sólo los dos cuerpos inferiores.

Puerta del mediodía

La puerta del mediodía, a la cual se accede desde el interior del tiempo, cuenta a su vez con el llamado Pórtico de la Majestad. Tiene un arco ligeramente apuntado (muestra del románico de transición) con decoración únicamente geométrica-vegetal. Tiene claras reminiscencias a las construcciones del Cister.

Sacristía

La sacristía de la colegiata de Santa María la Mayor cuenta a su vez, en la actualidad, con un pequeño museo que tiene algunas obras de arte (especialmente flamenco) de cierta entidad como "Cuadro de la Mosca" (siglo XVI) o "Calvario de marfil y carey" (siglo XVII), así como una colección de orfebrería de tintes religiosos.

Pórtico de la Majestad

Fotografía del pórtico. Como se puede observar conserva la policromía original.

El planteamiento inicial de la portada es aún románico, realizado hacia 1230, cuando ya se contaba con soluciones góticas importadas por maestros provenientes de Francia. La superposición de dos órdenes de columnas en los flancos denotan que se concibió con pretensiones de magnificencia; se restó esbeltez a las columnatas reduciendo la altura de los fustes y se remataron en capiteles con motivos vegetales, mitológicos y con escenas de la Infancia de Cristo. Los cimacios marcan una línea final de la primera fase del proceso en el que se labró la portada; el proyecto se suspendió y tuvieron que transcurrir varias décadas hasta la reanudación de los trabajos.

El acoplamiento del nuevo proyecto de continuación y remate de la portada fue algo forzado, pero su resultado conjugó grandiosidad, belleza y diafanidad, cualidades importantes para exponer y transmitir en imágenes comprensibles un mensaje didáctico en dos programas iconográficos, cuyos motivos fueron inspirados por fray Juan Gil de Zamora y policromados por el pintor Domingo Pérez.

Sobre los cimacios aparecen ocho esculturas de bulto redondo representando a los reyes David y Salomón, los profetas Daniel, Isaías, Jeremías y Ezequiel, y en los extremos se sitúan el arcángel Gabriel, el de la Anunciación, y otro ángel que podría ser el que anticipó a María la hora de su muerte. Se cubren de un remate acastillado que apenas sobrepasa la altura de los doseles de las estatuas, dejando al tímpano enrasado en la línea de arranque del arquivoltio.

Sobre el parteluz, donde se sitúa la escultura de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, está el dintel en el que se representa «La Muerte de María» con un ángel tuniferario a los pies de la cama y los doce apóstoles simétricamente ordenados a ambos lados.

En el tímpano se escenifica «La Coronación de la Virgen», cuya composición es cerrada en torno a un eje central de simetría. La verticalidad de los candelabros con cirios portados por dos ángeles y las nubes de la región celeste extendidas por encima enmarcan a los grandes altorrelieves centrales, diferenciándolos de los personajes secundarios.

En cuanto a las arquivoltas, que atenúan su agudeza a medida que ascienden, aparecen representados: en la primera, ocho ángeles portando alternativamente candelabros e incensarios; se sitúan en la segunda Apóstoles y reyes luciendo sus atributos; los mártires están representados en la tercera arquivolta sosteniendo los elementos de su martirio; en la cuarta los Confesores, unos bendicen y otros portan filacteria o libro, todos ellos vistiendo indumentaria litúrgica. El espacio para las Santas y los mártires corresponde a la quinta arquivolta, y en la sexta aparecen dieciocho músicos. La última arquivolta, la séptima, cierra el conjunto, es más ancha y se reservó para exponer el segundo gran tema iconográfico, «El Juicio Final». En el centro aparece Cristo Juez flanqueado por dos ángeles; Cristo aparece sedente con expresión de sosiego y rasgos humanizados, ataviado con un manto que deja entrever la llaga de su costado y mostrando las otras dos dejadas por los clavos en sus manos. A ambos lados la Virgen María y San Juan en actitud intercesora, seguidos de ángeles con elementos de la Pasión. A partir de aquí el relato prosigue en dos hileras divergentes y sin continuidad iconográfica hasta el cielo y el infierno situado en los extremos. A la derecha de Cristo aparecen los bienaventurados integrados por eclesiásticos, obispos, frailes, y monjas; casi en el extremo se muestra a un ángel tocando el vestido terrenal de una doncella, simbolizando de éste modo la sustitución del mismo por las túnicas blancas que detalla «El Apocalipsis». A la izquierda de Cristo se escenifica, entre otras, a los condenados marchando en hilera hacia el infierno conducidos por dos diablos, una escena que remite a las prácticas de los aquelarres, y varias representaciones de pecadores sometidos a castigos horribles.

La ejecución de la portada posee un amplio repertorio escultórico, labrado en piedra arenisca de Aldeanuela por dos maestros posiblemente del reino de León. Los huecos que aparecen en los capiteles de la segunda columnata y entorno al tímpano corresponden a huellas del mobiliario litúrgico que se adosó a la portada cuando se adaptó como retablo mayor de la parroquia de Santo Tomás Apóstol, acogida en la capilla de la Majestad a partir del año 1671.

Tabla de la Virgen de la Mosca

Excelente muestra de pintura flamenca del primer cuarto del siglo XVI, pero de autoría aún desconida. Fue atribuidad hasta 1965 a Fernando Gallego (cuya firma apócrifa figuró sobre la tabla hasta su restauración, en 1965). La tabla recibe su nombre a causa del insecto que aparece nítidamente representado en la rodilla izquierda de la Virgen, sobre el rojo del manto. Temáticamente, se trata de una Sacra conversación, que muestra a la Sagrada Familia acompañada de la Magdalena y Santa Catalina.

Actualidad

Este edificio religoso se encuentra en un estado de conservación más que loable. En un primer momento se encontró protegida por el Decreto del 22 de abril de 1949, para más tarde hacerlo bajo la ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español.

Otras imágenes

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cimborrios leoneses

Enlaces externos

Obras de interésColumnadorica 2.jpg

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