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Pabellón de invitados de la casa Juan Huarte

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Pabellón de invitados de la casa Juan Huarte
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El pabellón de invitados de la casa Juan Huarte fue proyectado por Sáenz de Oiza. junto a la casa de verano que le habían proyectado García de Paredes y Carvajal en la isla de Mallorca, al lado del mar, en Formentor .

La casa estaba formada por dos pabellones paralelos a la línea de costa y desplazados entre sí. En 1968 Juan Huarte decide ampliarla con un pabellón de invitados de programa flexible para añadir una sala de estar, un espacio de biblioteca que pueda convertirse en dormitorio de invitados y la habitación principal con dos baños y dos vestidores. El nuevo proyecto incluiría la organización del espacio exterior y el jardín.

La adición del nuevo pabellón se coloca perpendicularmente a los dos existentes siguiendo la alineación del volumen más cercano a la costa. La propuesta del nuevo pabellón profundiza sobre la idea de adición sobre estructuras existentes, produciéndose esta ampliación en diferentes planos, el plano horizontal y el plano vertical. Sobre el plano horizontal la propuesta organiza diferentes espacios y se matizan por el suelo y la topografía. Estos espacios permiten estancias al aire libre y se unen por una cubierta única. La nueva extensión sobre el plano vertical es la cubierta que se expresa como un elemento único, para dar continuidad a la propuesta. Y al mismo tiempo permite la posibilidad de ser habitada. La cubierta es un jardín que abarca todas las construcciones, la nueva y antigua. Integra los árboles existentes los cuales forman parte del jardín elevado y se ordenan a través de la construcción.

El nuevo pabellón se pauta por una serie de pilares exentos que se extienden hacia el sur de la parcela y se alinean con los cerramientos más cercanos al agua. El espacio vacío entre ambas piezas se unifica por la cubierta organizando un porche que se modula por los nuevos pilares. La trama de pilares exentos organiza una planta libre y permite cierta libertad al borde de la edificación. El suelo dentro del nuevo pabellón no es horizontal en toda su dimensión, sino que va subiendo adaptándose al terreno de manera que la sección permite visibilidad del espacio hacia el mar conservando la intimidad de las estancias. Se abre hacia el mar con una piel de vidrio y hacia la carretera se protege sin huecos la fachada, creando un frente y una espalda.

El nuevo porche está protegido por unas puertas giratorias de madera pintadas de blanco que unifican la continuidad espacial pero permiten cierta intimidad con respecto al acceso y una escala más humana. Este porche unifica dos jardines de cualidades diferentes, el jardín de entrada y el jardín de la costa. Los pilares de hormigón que pautan el espacio interior también se ablandan redondeando sus aristas para mimetizarse con la geometría de los troncos de los árboles que lo atraviesan. También en el interior del nuevo pabellón las formas blandas de los tabiques que incluyen los servicios se mezclan con las geometrías ortogonales de las contenciones, cambios de nivel del suelo y escaleras.

A la cubierta se accede por una escalera de caracol situada entre los dos pabellones existentes. La terraza no es un plano abstracto claro, se quiebra a dos aguas, siguiendo la inclinación de las cubiertas existentes. Sus bordes hacia la carretera y el mar se ablandan con una barandilla curva de tablas de madera pintadas en blanco. Estos aleros curvos también funcionan como protectores solares, pestañas que sirven tanto para las grandes superficies de cristal del nuevo pabellón como para los huecos existentes. Con ellas se camuflan no la estructura de lo existente sino las superficies de los pabellones. La malla unificadora de la cubierta es un modo abstracto de resolver la adición vertical proyectada para la casa, cuyas interrupciones vienen impuestas por la naturaleza circundante. Su forma descubre el borde y al mismo tiempo se presenta como fragmento de un tejido infinitamente mayor.

Oíza considera la naturaleza que rodea la casa componiendo un nuevo paisaje natural cuyo origen está en la concepción del jardín, en la que se mezcla lo artificial y lo orgánico reconocido como tal y por tanto incorporado en un lugar o espacio.


Planos

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Otras imágenes

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Situación


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Coordenadas y enlace con otros sistemas:39°55′31″N 3°07′45″E / 39.925164, 3.129264

Referencias

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