Inscríbete y crea tu propia colección de obras y artículos

Urbipedia usa cookies propias para garantizar funcionalidades y de terceros para información y estadísticas. Si usa Urbipedia, asumimos que las acepta; en otro caso, debería salir de este sitio.

Murallas de Génova

Saltar a: navegación, buscar

El trazado de las Murallas de Génova, a través de sus diversos recorridos por esta ciudad italiana, permiten reconstruir la historia de Génova y de reconocer sus períodos de dinamismo y expansión, en base a las diversas situaciones en que se encontró la comunidad genovesa y que debió afrontar y resolver. En su larga historia la ciudad capital de la Liguria se dotó de siete muros, a través de los cuales controló la ciudad en diversas épocas, incluyendo sus fortificaciones.

Con frecuencia la construcción de la muralla defensiva se aprovecha, por razones prácticas o logísticas, de estructuras precedentes, como los acueductos.

El nacimiento de la ciudad de Génova se estima ocurrió entre los siglos VII y V antes de Cristo. En esta época existía un pequeño centro fortificado en la cima de una colina, llamada hoy del Castillo, en cuyo nombre puede referirse al Castellum (castellaro) ligure, que sirvió de refugio a la población circundante.

El oppidum preromano y la época romana

Santa Maria di Castello

La feliz posición lograda en lo alto de la colina, con dominio de la costa y de zonas interiores, permitió el desarrollo, con el establecimiento de colonias, principalmente de estruscos, de los cuales sus habitantes autóctonos adquirieron costumbres y tecnologías. Gracias al redescubrimiento de los restos de la muralla que datan del siglo V antes de Cristo, se supone que la cinta amurallada se extendía desde la zona en torno al convento de Santa María di Castello, hasta la iglesia de San Silvestro, y fuese reconocible en el "óvalo" diseñado en la calle de Santa Cruz, Plaza San Silvestro y calle de Mascherona.

De particular relevancia bajo el aspecto arqueológico es la zona bajo Santa María in Passione, donde en los años 1990 se construyó el auditorium de la casa de Niccolo Paganini. La zona presenta una puntual y completa estratificación que parte de un muro de la época preromana, constituido de algunas piedras dispuestas en árido al abrigo de un gran peñasco, un muro de la época romana, bizantina, longobarda, medieval y renacimiento. En la torre de los Embriaci se distingue parte del sitio que hospedó la fortaleza del castellaro, reutilizado y transformado a lo largo de los siglos.

Génova, ligada a la antigua Roma, está configurada como foedus aequum en la política internacional romana, viene destruida en el año 205 a.C. por el generalMagone, hermano de Aníbal. El procónsul Spurio Lucrezio Tricipitino ordenó inmediatamente la reconstrucción. Parece pausible la teoría que distingue en aquella parte del centro histórico organizada por tres líneas ortogonales, la antigua Genua romana, con sus límites comprendidos entre la calle de los Giustiniaini, la calle Filippo Turati la cuesta Pollaiuoli y la collina del Castello.

Es fácil y seguro, que aunque esta nuova Genova, casi contrapuesta al antiguo oppidum, tuviese una cinta de murallas y defensas de fortificaciones que, comenzando cerca de la actual puerta soprana, circundaban el cerro de Sarzano, en cuyo nombre se cree pueda provenir el Arx Iani (roca de Giano), bordeando la ensenadura natural del Portus Iani, con arena y ocupada en épocas sucesivas por los cuarteles de la Marina, demolido en los decenios siguientes. Otra apertura fue supuestamene usada para los presos de la plaza San Giorgio, en el límite del Mandracium (el Mandraccio ocupado hoy por la plaza Cavour) y en el trayecto sucesivo entre esta y la puerta soprana y, además, en la puerta al mar en correspondencia supuestamente con el Portus Iani.

El "siglo oscuro"

La Torre degli Embriaci, a Castello

La existencia de una muralla defensiva en los siglos que van desde la caída del Imperio Romano al siglo IX-X no está todavía comprobada, aunque se supone que a luz de la importancia que el puesto tenía -sobre el plano puramente estratégico- en las diversas dominaciones del período.

La cinta amurallada Carolingia

Una nueva muralla debió construirse en la época carolingia: para datarla en este período, sucesivo al siglo X, hay una investigación de Ennio Poleggi.

Esta muralla, que definía la ciudad al término del primer milenio, excluía la zona del Borgo (la zona habitada en torno a la calle de la Maddalena y la prima catedral de Génova, la iglesia de San Siro o de los Doce Apóstoles).

Las puertas de la muralla en el siglo IX

Puerta de San Pedro: era la puerta principal para el Poniente. Ubicada a un costado de la iglesia de San Pedro in Banchi (orientada en forma distinta a hoy, reconstruida en el último período del Cinquecento).

Su estructura coincidía con la actual estructura que cierra la calle de San Pietro a la altura de la plaza de las Cinque Lampadi. La iglesia de San Piedro es ahora de San Pietro della Porta.

El trozo del muro superpuesto entre la puerta de Serravalle y de San Pietro en la calle Tommaso Reggio

Estaba después laPorta di Serravalle, puesta al lado de la la Catedral de San Lorenzo, donde hoy se ubica el Archivo del Estado, la antigua "Puerta Superana" (hoy Puerta Soprana), reconstruida entre los años 1154-64 con el muro del Barbarossa, que debe su nombre a la posición más alta sobre el cerro de San Andrés, donde surgía, y donde se encontraba el homónimo monasterio al cual se debe también el otro nombre con el cual la puerta era antiguamente conocida. Al final la "Puerta del Castillo" en la zona Sarzano-Santa Croce, entre la iglesia de la Santa Croce (formalmente en el siglo XII de la comunidad de Lucchesi presentes en Génova).


El poblado tras las murallas en el siglo IX

La cinta defensiva con las puertas y el Castello

El poblado, encerrado entre la milla (romana) de muro y la línea de la costa, era cercana a las veintidós hectáreas. El trazado, partiendo de la riviera, al Sur del Palacio San Jorge, más o menos donde hoy termina la Estación Metropolitana homónima, trazaba una línea recta que llevaba hasta la puerta en la plaza Cinque Lampadi y la de Serravalle (donde hoy se encuentra en Archivo del Estado).

Scorrendo poi fino all'imbocco di via Dante disegnava una larga curva che con la porta Soprana si connetteva ad un tratto di mura all'incirca corrispondente a quello ancora oggi esistente, fino al rione di Castello e all'omonima porta.

Rimaneva esclusa dalla città murata la sommità del colle di Sant'Andrea, dove le mura correvano poco sotto la sua cresta. Questo perché era la zona, sin dai tempi preromani, della necropoli. L'area cimiteriale di Genova si allugava allora per il percorso di uscita a Levante (via Aurelia), dal colle di Sant'Andrea (resti di tombe dell'antichità rinvenuti dallo spianamento del colle nel 1900-1904 sono oggi ricomposti al Museo di Pegli, sino all'inizio dell'attuale via San Vincenzo.

Altra área esterna alle mura era quella del Borgo, situato attorno alla chiesa di San Siro, prima cattedrale di Genova, anteriormente alla scelta di San Lorenzo nel X secolo, all'inizio della via della Maddalena.

Las murallas del Barbarossa

Los muros del Barbarossa con las puertas, el Portelli, las Torres y la Roca de Sarzano

En el año 1155 se hace necesario la ampliación de la cinta defensiva hacia el Noroeste, hasta comprender aquellas tres entidades territoriales existentes: Castrum - Civitas - Burgus, que había quedado fuera del cerco romano y alto medieval, el Burgo.

Queste mura del XII secolo partivano dalla chiesa di Santa Croce, la chiesa allora della comunità dei Lucchesi in Genova come risulta da un atto del 1128, che si trovava presso Sarzano, accanto al Castello. Il circuito delle mura tralasciava il versante a mare del colle di Sarzano che per lo strapiombo sul mare non richiedeva ulteriori fortificazioni.

Le mura pertanto iniziavano dal portello detto di Santa Croce, sopra un incunearsi del mare a strapiombo che delimitava il lato meridionale della piazza Sarzano, strapiombo poi varcato dalle mura del Cinquecento con due immensi archi a sesto acuto. Da qui, a differenza delle mura precedenti che tagliavano quasi a metà l'attuale piazza Sarzano, queste mura la recingevano al completo, includendo nel loro percorso la chiesa romanica di San Salvatore, degli agostiniani (ricostruita nel Sei-Settecento).

Passavano sul retro dell'attuale via del Colle, dove alcuni tratti rimangono tuttora, in via delle Murette (dal dialetto Miagette, Muragliette) e in vico chiuso di San Salvatore. In questa zona le mura costituirono infatti, a partire dal XIV secolo, il sostegno delle case popolari - ad esse addossate - di via del Colle e di Campopisano.

Dal retro della via del Colle (per via delle Murette che ne segna il percorso di colmo), arrivano alla - anch'essa tuttora esistente - Porta Soprana, detta anche Porta di Sant'Andrea, dall'omonima chiesa che era situata nei pressi della porta e che dava il nome al colle. La piazza interna alla Porta Soprana è infatti chiamata Piano di Sant'Andrea. Essa coincideva peraltro con la precedente porta di Sant'Andrea delle Mura Carolinge.

La Porta Soprana, che era stata come altre porte inghiottita dalla successiva edilizia, venne liberata dalle case ad essa addossate a partire dal 1892, con una serie di restauri avviati dall'Architetto Alfredo d'Andrade e proseguiti dopo la sua morte sino alla liberazione della torre meridionale, avvenuta nel 1935.

Dalla Porta Soprana la nuova cinta muraria ampliava notevolmente la porzione di città racchiusa in essa, rispetto a quella precedente. Da questo punto si prolungava per circa 2,4 km, racchiudendo un territorio di 55 ettari.

Aggirando la chiesa di S.Andrea, più o meno all'altezza del palazzo della Banca d'Italia nell'attuale piazza Dante, le mura curvavano a settentrione, tagliando in due le aree attuali del palazzo delle poste, passando ad una quota di molto superiore a quella dell'attuale piano terra del porticato delle Poste e del palazzo della Borsa; da qui, piegando ad angolo retto, scendevano nella zona nord orientale dell'attuale Piazza De Ferrari costeggiando l'Accademia Ligustica di Belle Arti ove anticamente sorgeva il convento di San Domenico, con la Torre Fiorente ed il contiguo Portello di Sant'Egidio (nome preso dalla chiesa che sorgeva appena fuori le mura, nell'attuale via Ettore Vernazza).

La torre Fiorente, posta a protezione di questo ingresso, era stata inglobata nelle successive case e infine demolita con lo sterro del colle e l'ampliamento della piazza De Ferrari dopo il 1892: essa aveva pianta a ferro di cavallo come le altre torri di porte della città (Porta Soprana, Porta Aurea, Porta dei Vacca). Il vicino portello di Sant'Egidio era stato demolito con l'apertura di Strada Giulia nel Seicento, quando per dover aprire questa nuova arteria si era dovuto scavare un passaggio nella cresta che univa i colli di Piccapietra e di Sant'Andrea.

E poiché su di esso correva l'acquedotto civico, che utilizzava tutto il percorso delle mura, il portello era stato sostituito dall'arcata di sostegno della sua condotta, che scavalcava i due muraglioni di sostegno dei colli tagliati. Tale arco è visibile nella stampa di Strada Giulia del Giolfi (di fine XVIII secolo) e correva sul confine del convento di San Domenico: esso pertanto si trovava all'altezza all'incirca della metà della facciata del palazzo dell'Accademia, quest'ultimo costruito su progetto del Barabino nel 1835 sul sedime della appena demolita San Domenico.

Di qui, raggiunto il colle di Piccapietra, il circuito delle mura ripiegava dopo un brevissimo rettifilo ed una piccola curvatura, tracciando il confine del convento di San Colombano, poi Ospedale degli Incurabili o Ospedaletto, che ne restava all'esterno, e raggiungeva la Porta Aurea dalla quale prese il nome il sestiere di Portoria sul colle di Piccapietra.

La Porta Aurea, essa pure con due torri a pianta a ferro di cavallo, mozzate nel XVIII secolo, veniva definitivamente demolita nei primi anni '60 del Novecento con la realizzazione del nuovo quartiere. Dalla Porta Aurea, passando a lato deo vico Zuccarello, per un tratto semi regolare verso nord, arrivava all'Acquasola, alla Porta di Murtedo che includeva all'interno del circuito la Chiesa e Convento di Santa Caterina al termine della salita omonima nell'attuale largo Lanfranco davanti alla prefettura (palazzo Spinola).

Anche qui, una volta demolito il portello che qui si apriva, questo tratto venne sostituito dall'arcata altissima dell'acquedotto, simile a quella accanto al varco presso San Domenico. Tale arco venne demolito con l'apertura del secondo tratto di via Assarotti o via Roma , con la realizzazione dell'annessa Galleria Mazzini.

Le Torri di Porta di Vacca

Da qui, sempre verso nord, attraversava la zona retrostante dove è ora il parco di Villetta Dinegro; al centro di esso, nel punto più elevato, era la Torre di Luccoli, dalla quale si determinava una deviazione verso la zona dietro piazza Fontane Marose ed il Portello cui si deve il nome dell'attuale piazza fra le gallerie Bixio e Garibaldi.

La torre di Luccoli, inglobata nelle ultime mura medioevali, venne infine demolita per dare spazio al bastione di Luccoli delle mura del Cinquecento, quest'ultimo poi modificato dalla realizzazione della Villetta Di Negro di Gian Carlo Di Negro. La parte del Portello che chiudeva verso la città la valletta del rio Sant'Anna, presso le Fontane Amorose (Fontane Marose), inglobata nelle mura del Cinquecento, venne completamente stravolta dall'apertura delle gallerie negli anni '30 del Novecento.

Una nuova svolta verso nord-ovest più o meno parallela alla linea di costa, circa lungo il tracciato di salita san Gerolamo dove all'incrocio di salita della Torretta si trovava la Torre di Castelletto, quindi giù per una linea ad occidente di salita alla spianata di Castelletto e parallela ad essa fino alla zona della Zecca, seguendo il percorso largo della Zecca - via Bensa - piazza dell'Annunziata, interrotte dal Portello di Pastorezza e più avanti, allo sbocco di via Lomellini, dalla Torre Regia e dalla Porta di Sant'Agnese, le mura giungevano all'angolo con via delle Fontane alla Torre e Pusterla di Santa Sabina (dalla chiesa omonima).

Il tratto terminale ungo via delle Fontane giungeva alla costa terminando nella Porta dei Vacca o di Santa Fede, dal nome della chiesa templare che sorge nei paraggi.

La costruzione della cinta durò diversi anni, fino al 1163, ma le condizioni di politica internazionale, in particolare i rapporti con l'imperatore Federico Barbarossa determinarono un'accelerazione, come testimonia il Caffaro ed in appena cinquantatré giorni un'incredibile sforzo di tutta la popolazione rese possibile di portare a termine le opere ancora incompiute.

Le tre porte principali vennero costruite con carattere monumentale, con alte torri laterali semicircolari due di esse sopravvivono, Porta Soprana e Porta dei Vacca, l'altra, la Porta Aurea è stata distrutta nella seconda metà del XX secolo, nei lavori di riassetto del colle di Piccapietra.

El Molo

Porta Siberia, progettata da Galeazzo Alessi

En el año 1287 viene realizada la fortificación de la península del molo, puesta al límite meridional del arco actual, y de la ribera que, dividido de un pequeño brazo de mar, proseguía hasta el perfil.
Sin dal secolo precedente un molo artificiale in muratura chiudeva il piccolo specchio acqueo della penisola dalla sua sommità (nel luogo ove oggi sorge porta Siberia) verso levante, ospitando fra l'altro la chiesa di San Marco, il suo progressivo prolungamento verso l'esterno del golfo inglobò anche lo scoglio prospicente, spingendosi al di fuori della porta realizzata in questo periodo. Proseguendo dalla porta a sud della penisola le mura raggiungevano la precedente cerchia nei pressi di corso quadrio, prendendo il nome di mura di Malapaga e delle Grazie. Sull'altro versante lo spazio fra la parte più antica del molo e la sottile penisola che era stato per molto tempo usato a darsena, dopo i ripetuti insabbiamenti causati dalle correnti venne completamente coperto. Vennero invece creati nuovi approdi e lungo le mura (dette tutt'oggi del Molo) vennero aperte due porte, quella della Giarretta (l'approdo riparato) ela Porta di San Marco, che prese il nome dalla chiesa che ora si ritrovava all'interno della nuova cinta muraria.

Soberbia para hombres y murallas (1320-1350)

Nel 1358 il poeta Francesco Petrarca, lasciava nel suo Itinerarium breve de Ianua ad Ierusalem un'eredità a Genova, la città che fino ad allora tutti chiamavano La Dominante sarebbe da allora in poi stata conosciuta come la Superba.

La città che il sommo poeta indicò anche come Regina dei Mari e che poté ammirare in quegli anni era munita di un sistema di mura che si sviluppava per 4.550 metri, posto a difesa di una città di 155 ettari di superficie.

La expansión de la Muralla hacia el Este, hasta la colina de Carignano y hacia el Oeste, hasta la zona de Fassolo (Palacio del Príncipe), al vértice del golfo comprendido entre Capodifaro, hasta sobre la Linterna y el molo viejo

Il progetto di ampliamento della cinta prese corpo dopo che la faziosità delle famiglie cittadine mise in pericolo Genova stessa, in previsione dell'assalto minacciato da Castruccio Castracani, signore di Lucca, in guerra contro la Repubblica e ormai alle porte della città dopo la conquista di Chiavari e Rapallo. Il progetto si sviluppò si sviluppò in due fasi, la prima tra il 1320 ed il 1327 verso levante e la seconda tra il 1347 ed il 1350 verso ponente.

La expansión a través del cerro de Carignano (1320-1327)

Appena ad oriente del vertice della vecchia cerchia, sul colle di Luccoli, a metà strada fra la Porta di Murtedo e la Torre di Luccoli, venne innestato il nuovo tratto di mura che, dopo un percorso verso sud-est giungeva, per un percorso per lunghi tratti tuttora identificabile, sul colle di Carignano.

Un breve tratto di mura giungeva alla Porta dell'Acquasola, al limite settentrionale della più recente spianata dell'Acquasola, in via IV Novembre.

Di qui, sempre verso sud-est tre Torri prima della Porta dell'Olivella presso la quale si determinava una piccola rientranza verso occidente, all'incontro con corso Andrea Podestà, quindi una svolta decisa verso sud portava sul luogo ove oggi sorge il Ponte monumentale, che taglia via XX Settembre nel punto in cui via della Pace (fuori le mura) proseguiva il rettilineo di via Giulia (dentro le mura) in corrispondenza della Porta degli Archi o di Santo Stefano (dal nome del monastero demolito per far spazio alla struttura e dell'annessa chiesa tutt'oggi esistente) sul colle omonimo, smontata durante i lavori di demolizione e rimontata più a sud.

Oltre, lungo la stessa direttrice, all'incrocio tra corso Andrea Podestà e via Corsica si può tutt'oggi vedere le antiche mura svoltare verso sud-est e, alla fine delle successive Mura di Santa Chiara, ove oggi trova posto la Porta dell'Arco, spostata per la realizzazione della viabilità novecentesca, le Mura del Prato. In coincidenza della Torre di Montaldo, una nuova svolta verso sud lungo le Mura delle Cappuccine che terminavano a picco sul mare a metà dell'attuale curva in fondo a corso Aurelio Saffi.

La expansión al poniente (1347-1350)

Genova con le sue mura in una fotografia dell'Ottocento di Alfredo Noack. Si vede delle Mura del Cinquecento il bastione di San Giorgio, con l'omonimo forte, e in basso il bastione di San Michele, demolito per il parco binari della stazione Principe negli anni cinquanta dell'Ottocento. All'esterno delle Mura, in basso, la via del Lagaccio

Dalla fortezza di Castelletto, invece, si dipartiva dopo il 1350 (anno di termine dell'opera) il prolungamento occidentale delle Mura. Salendo verso nord lungo l'attuale corso Firenze, fin dove, all'incirca, si immette la rampa di Carbonara, le mura incontravano la Torre di San Nicola dalla quale, deviando verso nord-est giungevano fino alla Porta di Carbonara al culmine dell'omonima salita, ed alla Torre di Carbonara a ove oggi è l'incrocio con via Carlo Pastorino.

Il tracciato girava di circa novanta gradi verso sud-est lungo corso Carbonara fino all'incrocio con salita del Carmine, punto dal quale seguiva di nuovo un tracciato in direzione nord-est fino in fondo al rettilineo di corso Dogali, lungo il quale in un breve tratto di mura leggermente a sbalzo rispetto al resto del tracciato si trovavano, nell'ordine, la Porta e la Torre di Pietraminuta.

Una svolta verso nord all'altezza della curva ad angolo retto di via Montegalletto culminava nella Torre Ihote, ove oggi sorge il Castello d'Albertis.

Proseguendo verso est, dopo una piccola rientranza verso sud circa in piazza Pedro Ferreira il tracciato disegnava una decisa linea retta fino all'incrocio tra salita Oregina e passo dell'Osservatorio, ove era sita la Torre di San Giorgio.

Scendendo un'ultima volta verso sud, lungo la citata salita le mura giungevano, dove ora corrono i binari ad oriente della Stazione di Genova Piazza Principe, alla Torre di San Tommaso ed oltre, lungo la stessa direttrice, oggi di fronte all'ingresso della fermata della Metropolitana "Principe", alla Porta di San Tommaso oltre la quale la cinta si fermava, davanti alla chiesa omonima, all'altezza dell'attuale cavalcavia della Stazione marittima.

El muro en el siglo XV

<center>Le mura di terra con i nuovi bastioni ed il completamento delle mura di mare con le nuove porte di mare

Il periodo che intercorse fra l'innalzamento delle mura trecentesche ed il 1528 fu ricco di eventi luttuosi per Genova, così dopo guerre e devastanti epidemie la città non aveva bisogno di una nuova espansione della cinta difensiva ma, piuttosto, di una maggiore sicurezza che consentisse una ripresa più serena. Le mura trecentesche inoltre non erano più in grado di resistere ad un Assedio scientifico, di cui in quel periodo si gettavano le basi teoriche, e si rese quindi inevitabile l'adozione delle nuove tecniche fortificatorie.

A determinare la svolta degli ultimi secoli della storia della Repubblica di Genova fu Andrea Doria, con il passaggio alla parte spagnola; il nuovo corso richiedeva una più poderosa fortificazione della città capace di sostenere un assalto con le bocche da fuoco, che le mura a profilo piombante non erano più in grado di sostenere.

L'istituzione della Magistratura delle mura nel 1536 aveva lo scopo di assolvere a questo compito. Vennero così realizzati importanti lavori di ammodernamento e completamento della cinta difensiva che prevedevano il rafforzamento con nuovi bastioni al fronte di terra e l'integrazione delle mura di mare. La progettazione della nuova cinta bastionata venne affidata all'ingegnere milanese Giovanni Maria Olgiati, esperto tecnico cui si deve in Genova forse anche la ricostruzione della Lanterna (1543) e, a partire dal 1546, la progettazione delle mura di milano per Ferrante Gonzaga. Sotto la guida dell'Olgiati si iniziò l'opera dai bastioni nella zona di Carignano. Si fortificarono dapprima la zona del colle di Carignano e le parti collinari della città.

In seguito la cinta fu estesa anche a tutto il lato a mare, includendo tutta la linea di costa venne interamente fortificata, chiudendo il fronte a mare dello stesso porto, con nuovi tratti di mura tra la propaggine occidentale di porta San Tommaso e il Molo Vecchio. All'estremità di quest'ultimo nella seconda metà del secolo Galeazzo Alessi progettò la Porta Siberia. Da qui le mura si collegavano col tratto che cingendo a mare il colle di Sarzano, varcando il Seno di Giano e quindi il lato a mare di Carignano raggiungeva la foce del Bisagno. Sul tratto del porto le mura seguivano un percorso corrispondente al lato a mare di via Gramsci, con alcune varianti nella parte del promontorio di San Tommaso, che cingevano nei pressi della Commenda di San Giovanni di Prè e dei varchi presso la porta dei Vacca per l'Arsenale e la darsena, i quali avevano essi pure ulteriori difese a mare. L'attuale piazza Caricamento sarebbe stata ricavata dalla loro demolizione; su di essa si aprivano allora alcuni varchi, uno per ponte del porto; quindi il tracciato racchiudeva sul lato a mare il palazzo San Giorgio e il PortoFranco. Questa parte di mura sul porto sarebbe stata demolita dall'apertura della carrettiera Carlo Alberto (attuale via Gramsci) nel 1835, con la iniziale sua sostituzione con le cosiddette "Terrazze di marmo", progettate da Ignazio Gardella.

Di qui le mura della Marinetta seguivano, interrotte dall'omonima Porta, il profilo della penisola del Molo all'apice della quale si può ancora ammirare lo splendido esempio di architettura militare rinascimentale della porta del Molo (progetto di Galeazzo Alessi), che fungeva da innesto con le omonime mura. Lungo questo percorso vennero aperte tre nuove porte oltre a quelle testé citate, in corrispondenza di altrettanti scali quali il ponte Spinola, il ponte Calvi ed il ponte Chiavari.

Il tratto già esistente di fortificazioni sulla costa meridionale del Molo venne prolungato, lungo un percorso oggi ripreso con buona approssimazione da corso Quadrio e corso Aurelio Saffi, con le Mura della Marina che prendevano il nome dal quartiere omonimo, posto fra la collina di Carignano ed il colle di Sarzano. Oltre vi erano le Mura della Cava, così chiamate poiché correvano al di sopra della cava alla quale si accedeva tramite la Porta omonima.

La cava, aperta sul litorale al di fuori della cinta ai piedi del colle di Carignano, serviva all'estrazione di materiale utile al prolungamento del molo, realizzato in quel periodo.

Nell'ultimo tratto verso levante le Mura della Strega chiudevano il circuito difensivo con la cerchia del XIV secolo: il nome è dovuto al luogo sul quale esse sorsero che pare fosse, nel Medioevo, luogo di incontro di Streghe.

Elementos monumentales sobre el muro del siglo XVI

  • La Porta Siberia (o Porta del Molo, architetto Galeazzo Alessi). Per essa l'architetto perugino si ispirò ai progetti della porta di San Miniato di Firenze eseguito da Michelangelo. Da qui viene l'idea dei due bastioni che stringono uno spazio chiuso davanti all'ingresso.
  • La Porta dell'Arco (paramento in pietra di Finale, originariamente al posto dell'attuale Ponte Monumentale di via XX Settembre, dal 1892 ricostruita su un portello delle mura delle Cappuccine (via Banderali). Era detta anche Porta di Santo Stefano per la vicinanza con l'omonima chiesa, riferita alla quale è la statua di Santo Stefano collocata sopra il suo arco, opera dello scultore Taddeo Carlone.

Elementos monumentales demolidos del muro en el siglo XVI

  • Porta di San Tommaso (demolita per realizzare la ferrovia presso la stazione Principe)

La nueva muralla

Tra il 1626 ed il 1639 fu realizzata l'ultima e più grandiosa cinta muraria, le Mura Nuove. Si estendevano per una lunghezza di quasi venti chilometri, di cui circa sette lungo la linea di costa.

Génova en el cerco de las Nuevas Murallas al final de la edad moderna

Dopo le ripetute minacce di invasione perpetuate da Carlo Emanuele I di Savoia e da Luigi XIII di Francia i serenissimi decisero di dotare la città di una nuova cerchia di mura, rafforzando, dove opportuno quella esistente.

Le nuove fortificazioni partendo dalla Lanterna salivano sui rilievi circostanti e cingevano interamente la città percorrendo i crinali dei monti attorno ad essa, le alture che dal Monte Peralto circondavano la stretta valle del Lagaccio; i fortini preesistenti vennero così collegati e cintati con i nuovi bastioni: i forti di Castellaccio, Sperone, Begato, Tenaglia. Venne dunque completata la difesa della linea di costa dalla torre della Lanterna fino alle propaggini occidentali della cinta cinquecentesca. Seppure il percorso fosse stato ipotizzato già nel 1568 fu solo ad appena un anno dal fallito attacco congiunto del 1625 delle forze franco-piemontesi, durante i quale l'esercito Sabaudo non tenne testa alla strenua resistenza dei valligiani polceveraschi al Passo del Pertuso (ove venne eretto un santuario) il 10 maggio), che il governo della repubblica diede il via libera all'opera, inaugurata con la posa della prima pietra il 7 dicembre 1626.

La difficoltà a reperire i fondi necessari determinò la necessità di studiare ed applicare leggi ad hoc che coinvolgevano tutta la società civile, dai maggiorenti, premiati con una statua nel palazzo ducale qualora avessero provveduto con munificità a sostenere l'opera, agli artigiani e contadini della capitale, delle valli e delle riviere, cui era imposto di provvedere con mezzi o prestazioni d'opera o materiali in quantità stabilite.

Nel 1630 i lavori cominciarono ed 8.000 operai impiegarono soli due anni per innalzare circa 12.650 metri di mura e bastioni lungo ripidi crinali e 3.150 lungo la linea di costa, con una spesa che si aggirava attorno ai dieci milioni di lire genovesi. La circonferenza delle Mura di Genova raggiungeva così uno sviluppo di 19.560 metri racchiudendo un'area di 1.800 ettari.

Il punto più importante dell'intero sistema difensivo venne individuato sulla cima del Monte Peralto. Di qui si dipartono due spartiacque, che separano le valli del Polcevera e del Bisagno dall'insenatura dei colli alle spalle del centro storico, in due crinali. Il primo termina a ponente dell'arco portuale, sugli scogli di Capodifaro, ove dal 1543 sorge ricostruita la Lanterna e l'altro a levante, alle pendici di Montesano dove comincia la pianura che costeggia il tratto terminale del Bisagno, protetta sino alla foce del torrente dalla nuova cinta. Si realizzò così in una vista dall'alto un tracciato che somiglia ad un triangolo o ad un pentagono molto irregolari, con i vertici al Peralto, nella Lanterna ed alla foce del Bisagno ed il lato inferiore costituito dall'arco del golfo che ospita la città storica.

La costruzione delle nuove mura su declivi anche impervi, ha fatto sì che gran parte di quest'ultima grandiosa opera militare sia giunta fino a noi, perché sita in zone ancor oggi scarsamente, se non per nulla, popolate ed edificate; i tratti più vicini alla costa, invece hanno dovuto soccombere sotto la spinta dell'urbanizzazione.

El frente polceverasco

El crinale desde el poniente

Dal vertice del Peralto, ove venne eretto un forte (Sperone) le mura scendono a Ponente in direzione sud-ovest in linea retta fino al piano delle bombe ove ancor oggi si trova il forte Begato, di qui con una lieve deviazione le mura continuano a scendere lungo la strada che ne porta il nome "mura al forte di Begato".

Sopra a via Bartolomeo Bianco, sono invece le mura di Granarolo a dare il nome alla strada che le costeggia e sulle quali si apre l'omonima porta, disegnando un piccolo tratto arquato verso l'esterno della cinta sino a raggiungere, ai limiti del colle di Promontorio, il baluardo di Forte Tenaglia. Di qui la cinta prende direzione sud, proseguendo lungo via di Porta Murata, fino alla porta degli Angeli e le contigue mura omonime che corrono sopra ad una strada non a caso chiamata via sotto le mura degli Angeli. Il tratto si spegne in via Giovanni B. Carlone che corre lungo la mutilazione del colle di San Benigno.

All'epoca delle mura Nuove, sopra la zona che porta lo stesso nome e dove trovano posto attività portuali e di transito, come piazzale San Benigno e la Camionale di epoca fascista, esisteva infatti un possente costone roccioso che ospitava la chiesa ed il convento di San Benigno, divenuto in quel periodo caserma.

La collina degradava seccamente in quel tratto ancora esistente sul quale sorge la torre del faro, e sul suo crinale proseguivano le mura di Genova che ne seguivano l'intero profilo fino a congiungervisi con la porta detta, appunto, della Lanterna.

El frente bisagnino

El crinale desde el oriente

Scendendo lungo i crinali di levante, la situazione delle mura nuove presenta all'incirca un andamento speculare.

Dopo un breve tratto di mura in direzione sud ma leggermente inclinato verso levante, il forte Castellaccio è posto nel punto in cui le Mura prendondono una lieve deviazione verso l'esterno del tracciato, dando in successione nome alle vie che le costeggiano, Mura del Peralto, delle Chiappe (o di San Simone) sulle quli si apre un varco che porta il medesimo nome, di Sant'Erasmo e, dopo la porta di San Bernardino, un rettilineo interotto da un breve tratto convesso in direzione nord est in corrispondenza dell'omonimo tratto di Mura.

Nei pressi dei tornanti di via Cesare Cabella, le Mura di San Bernardino, divise dalle precedenti dal Forte di Multedo, disegnano un arco che porta le mura in direzione sud-sud ovest a metà del quale si apre la Porta di San Bernardino. L'ultimo tratto oggi esistente ed intuibile in mezzo alla disordinata urbanizzazione della parte terminale delle mura nuove è quello delle mura dello Zerbino che terminano nei pressi di via Imperia, sopra la massicciata della Stazione Genova Brignole.

Lo sbancamento della collina di Montesano per la realizzazione della stazione ferroviaria necessitò della ditruzione dell'ultimo tratto collinare di mura e la realizzazione di piazza della Vittoria determinò l'eliminazione di uno dei tratti più possenti e suggestivi delle mura nuove. Erano le fronti Basse, un unico immenso terrapieno che correva, coi suoi bastioni, per un rettifilo che dal luogo ove oggi sorge la stazione si portava fino ai bastioni del Prato, presso l'attuale via Brigata Liguria, nei pressi del Liceo D'Oria.

Su questo magnifico esempio di architettura bellica, di cui vennero rinvenute tracce durante la realizzazione nel 1991 del parcheggio sotterraneo di piazza della Vittoria (solo parzialmente conservate, altre fondamenta restano sotto i giardini di piazza Verdi), si aprivano due porte, quella della Pila, in fondo a via Giulia (cancellata per la realizzazione di XX Settembre) ed oggi conservata sopra al muraglione realizzato dopo il taglio della collina di Montesano, e Porta romana in fondo a via San Vincenzo.

  • Approfondimento: le Fronti Basse sul Bisagno

El frente al mar

Fortificazioni della Lanterna di Genova: la Porta Nuova sabauda che sostituì la Porta Vecchia, via d'accesso alla città da ponente

Con l'ampliamento secentesco le mura che proteggevano la costa vennero rinforzate con nuovi bastioni e, oltre la porta di san Tommaso, prolungate. Racchiudendo all'interno della cinta la Villa del Principe a quell'epoca ancora all'esterno del recinto fortificato, le Mura Nuove ripercorrevano tutto il litorale fino a Capo di Faro, ove si saldvano con il tratto discendente a ponente del Peralto nel sistema dei bastioni e Porta della Lanterna.

I numerosi e ripetuti, nel tempo, riempimenti a mare necessari allo sviluppo del porto hanno cancellato quello che per secoli ha rappresentato quel fatato incontro dei monti di Genova col mare. Nel tracciato delle nuove mura era inclusa anche la fortificazione di quest'ultimo tratto di costa del golfo interno di Genova rimasto scoperto.

Una discreta porzione sopravvive tutt'ora ed è stata valorizzata di recente dall'amministrazione provinciale con una passeggiata che arriva fin sotto alla Lanterna partendo da via Milano accanto al parcheggio del Terminal Traghetti.

Oltre questo punto, verso levante, la cinta seguiva un percorso corrispondente al tracciato delle vie Milano, Bruno Buozzi, Adua per chiudere il cerchio con le mura vecchie lungo l'attuale via Fanti d'Italia, affianco al palazzo del Principe, di fronte al quale le mura vennero costruite nonostante le proteste della famiglia Doria.

Términos relacionados

Immagine:Cronogenova.gif

  • La storia di Genova data per data
  • Centro storico di Genova
  • Forti di Genova
  • Fortificazioni alla moderna
  • Mura di Bologna
  • Mura di Firenze
  • Mura di Reggio Emilia
  • Mura di Perugia
  • Mura di Roma
  • Città murate italiane
  • Progetto:Fortificazioni

Enlaces externos

Bibliografía

  • Riccardo Dellepiane, Mura e fortificazioni di Genova, Nuova Editrice Genovese, Genova 1984
  • Piera Melli, La città ritrovata. Archeologia urbana a Genova (1984-1994), Tormena Editore 1948, Genova, 1996 - ISBN 8886017626
  • Ennio Poleggi, Paolo Cevini, Le città nella storia d'Italia, Editore Laterza, Roma-Bari 1981
  • a cura di Ennio Poleggi, De Ferrari - La piazza dei Genovesi, De Ferrari Editore, Genova 2005 - ISBN 88-7172-679-0
  • Pietro Barozzi, Mura e forti di Genova, estratto da "L'Universo", Rivista bimestrale dell'Istituto Geografico Militare, anno LVII - N.1 gennaio-febbraio 1977
  • Stefano Luvizone et alii, Genova, progetti per le Mura della Marina, Università degli studi di Genova - facoltà di architettura, 1992
  • Corinna Praga, Porta Soprana: le mura del Barbarossa, SAGEP editrice, Genova 1998 - ISBN 88-7058-690-1
  • a cura di Ennio Poleggi, Città portuali del Mediterraneo, storia e archeologia. Atti del Convegno Internazionale di Genova 1985, SAGEP editrice, Genova 1989 - ISBN 88-7058-303-1
  • a cura di Flavia Varaldo Grottin, Archeologia del commercio. Porti Antichi, SAGEP editrice, Genova 1996 - ISBN 88-7058-602-2
Urban-plan.azul.1.jpg
LineaBlanca.jpg
Artículo procedente de Urbipedia.org. Con licencia Creative Commons CC-BY-NC-SA excepto donde se indica otro tipo de licencia.
Origen o autoría y licencia de imágenes accesible desde PDF, pulsando sobre cada imagen.
https://www.urbipedia.org/index.php?title=Murallas_de_Génova&oldid=500213