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Monasterio de la Cartuja de la Inmaculada Concepción (Cazalla de la Sierra)

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Monasterio de la Cartuja de la Inmaculada Concepción (Cazalla de la Sierra).

El Monasterio de la Cartuja de la Inmaculada Concepción de Cazalla de la Sierra se encuentra unos 5 Km a las afueras de Cazalla de la Sierra. Se localiza en un desvío a la altura del kilómetro 2,5 de la carrtera de Cazalla a Constantina (A-455). El conjunto monumental ocupa 10.000 m².

Historia

Según sostiene la tradición el Rey Pedro I el Cruel, venía a una zona llamada "El Castillejo", a cazar osos con el Príncipe de Gales, el Príncipe Negro. En dicha zona el Rey, poseía un pabellón de caza que le servía de hospedaje, y sobre esta edificación fue levantada La Cartuja.

Monasterio filial de la Cartuja de Sevilla

Al objeto de crear un lugar de esparcimiento y retiro de los monjes cartujos que les apartara de las obligaciones que la metrópoli les ocasionaba, el prior de la de Santa María de la Cuevas de Sevilla, Fernando Torre, promueve y busca un lugar adecuado para establecer un monasterio a tal fin. Tras el fallecimiento de dicho prior los monjes hispalenses lo solicitan mancomunadamente al Capítulo General de la Orden, que otorga licencia en 1476.

El Monasterio de la Cartuja de la Inmaculada Concepción fue edificado por los monjes de la Orden de San Bruno, filial al de Santa María de la Cuevas, comenzando sus obras sobre el año 1503, cuando los monjes covitanos fueron conminados a procurar los medios necesarios mediante misiva del Capítulo General. Constituye una excepción al ser el único monasterio cartujo que se crea como filial de otro. El Capítulo General incorpora en 1504‏‎ la casa de Cazalla de la Sierra a la Orden. El Monasterio toma la advocación de la Concepción de María, nombrando como primer prior a Bartolomé Guerrero.

La circunstancia de ser filial ocasionó serios problemas de financiamiento, que unidos a los votos propios cartujos, condujeron, como una solución a la situación, hasta nueve intentos de trasladarse. Así el primero en 1534 a Huelva, a Málaga en 1588, a Álora en 1611 y en 1624, en 1631-1638 a El Pedroso y Antequera, a Córdoba en 1697 y 1715. En todo caso, todos los intentos fueron fallidos.

El pintor Francisco de Zurbarán residió en Llerena de 1617 a 1628, la cual se encontraba en aquel entonces bien comunicada con Cazalla de la Sierra, por lo que existe la opinión de que sus cuadros sobre cartujos que en 1633 se colgarían en la sacristía de la Cartuja de Sevilla debieron ser pintados en el cenobio cazallero.

Cartuja de la Inmaculada Concepción

En la década de 1730 el condicionado de una donación obligando a que las rentas queden en este monasterio y no vayan a la casa matriz permitirá por fin la segregación de la misma, al obtener su autosuficiencia.

El benefactor del monasterio será Pedro de Aguilar en 1750, letrado vecino de Llerena, que conocedor de la precaria situación ayudará a esta comunidad donándole su fortuna y trayendo artesanos desde Extremadura que construirán la espadaña barroca de similar factura a la de Jerez de los Caballeros. A cambio de la rehabilitación del monasterio, edificará una dependencia en la segunda planta del Claustro de Legos, en la que residirá el resto de sus días, dentro de la paz y el silencio del recinto pero con licencias vedadas a los monjes como el consumo de carne al disponer de cocina propia.

Pedro de Aguilar se reservó un privilegio, el de poder hablar duarnte una hora al día con el monje que él eligiese, exponiendo como fin el averiguar cómo influía en la mente de los monjes el voto de silencio. Dada la finalidad científica se le aceptó la solicitud; lamentablemente no queda información sobre tales observaciones.

Se terminan las obras y comienza un despegue dándose su mayor esplendor bajo el prior Francisco Sobral a partir de 1753.

Con la invasión francesa en 1810 el monasterio es saqueado por las tropas invasoras y los cartujos cazalleros sufren su primera expulsión, regresando la comunidad en 1814 tras la guerra, recuperan las edificaciones e inician su rehabilitación.

Ruinas de la Cartuja de Cazalla

Tras la expropiación y exclaustración, ordenadas por las leyes de Desamortización de Mendizábal en 1836, los monjes cartujos deben abandonar el monasterio, ahora definitivamente. La comunidad se disgrega, dispersándose sus monjes que han de vivir de la mendicidad.

El monasterio será expoliado por los sucesivos propietarios, el Estado se queda con sus bienes materiales a excepción de los objetos de culto que son requeridos por la Iglesia y, después, se suceden más de una cuarentena de propietarios particulares, llegando a ser usado el recinto como simple refugio para el gandado; hasta llegar todo el conjunto a un estado ruinoso, al borde de la desaparición.

Rehabilitación del Monumento

En 1977 pasa a manos de María del Carmen Ladrón de Guevara Bracho, que inicia la rehabilitación del conjunto monacal, comienza reactivando otra vez la hospedería, ahora como hotel de tres estrellas; así lo que antes fuesen portería y capilla de peregrinos serán transfromadas en la nueva "Hospedería La Cartuja".

Fruto de dicha actuación, esta empresaria obtiene en 1986 el premio Europa Nostra a la prtotección del patrimonio histórico y su entorno, por la restauración de la capilla de los peregrinos. Recibiendo en 1993 el premio Rolex al espíritu emprendedor.

Desde 1990 contiene un museo de arte, el Centro de Cultura Contemporánea la Cartuja de Cazalla de la Sierra, con una exposicion permanente[1] de más de 100 obras distribuidas por el claustro central y distintas dependencias que dan al mismo (templo, sala capitular, capilla gótica, capilla de legos y refectorio) así como por los jardines, con obras, sobre todo cerámicas y pictóricas, de varios autores coetáneos, entre las que caben ser destacadas las de Francisco Espinoza Dueñas. También están representados Fernando Benavides, Renate Caals, Adriana Espinoza, Amaya Espinoza, Annet Kossen, Jorge López, María Luisa Machado, Ernesto Mies y Alejandro Velasco[2].

Igualmente se exponen restos de la vajilla de loza que utilizaran los monjes cartujos, encontrada durante la rehabilitación, procedente de la Cartuja de Sevilla, por lo que llevan el escudo de la casa matriz (cinco estrellas y una mitra); hasta ahora es la única muestra conocida que se ha encontrado de cerámica de Triana‏‎ con esta característica y que es igual a la pintada en el cuadro de Zurbarán San Hugo en el refectorio.

Bien de interés cultural, es declarado monumento en 1996[3].

Descripción del Monasterio

Su importancia se comprueba en la espadaña, la iglesia y el campanario, que aún conservan su estilo.

El acceso al conjunto se realiza desde el Oeste a través de una gran portada, de líneas clásicas, formadas por dos pilastras toscanas que enmarcan un arco de medio punto. A su izquierda se sitúa la "Casa del Monje Portero", y a su derecha la "Capilla de los Peregrinos", una especie de «capilla de afuera», tradicional en todas las cartujas. Siguiendo el eje de entrada al recinto, y distanciado unos 100 m de él se encuentra el núcleo fundamental del conjunto. Este se compone de una iglesia y tres claustros con las distintas dependencias y cronologías.[4]

El templo presenta planta rectangular, con presbiterio, sagrario, sacristía y atrio. En su interior la nave se cubre por medio de una bóveda de cañón con lunetas. El presbiterio presenta una interesante bóveda nervada de raigambre gótica. Este espacio estuvo decorado por numerosas pinturas murales, hoy prácticamente perdidas.

El sagrario, que se dispone tras el presbiterio, se comunica con éste mediante dos puertas laterales y un gran vano central. Posee planta cuadrangular, y se cubre con una falsa cúpula con tambor apoyado en pechinas. Éste estuvo decorado por un completo programa iconográfico, en la actualidad muy deteriorado.

En el costado izquierdo de la cabecera de la iglesia se localiza la sacristía, de la que tan sólo se conservan sus muros y los arranques de la bóveda que la cubría.

Adosado al muro derecho del templo se sitúa el Claustro Central. Este es de planta cuadrada y estuvo en su origen porticado, con seis pilares a cada lado. En la actualidad las galerías perimetrales se encuentran totalmente derruidas, conservándose solamente los arranques de las bóvedas. Asimismo son perceptibles vestigios de azulejos de Cuenca del siglo XVI y restos de pinturas murales gótico-mudéjares. Alrededor de este Claustro, se encuentran una serie de dependencias, como son la Sala Capitular, la antigua Sacristía, sala de Profundis (o depósito de cadáveres) y el Refectorio.

Todo un sistema de galerías cubierta por bóvedas de arista, enlazan este Claustro Central con el Gran Claustro, la parte trasera del templo y algunas dependencias del Claustro de Legos. Del Claustro de Monjes o Gran Claustro, debemos decir que es la parte más perdida del Monasterio. De él se conservan algunos restos de bóvedas de crucería que cubrían las galerías. Todo el ámbito poseía celdas independientes, de simple traza.

El Claustro de Legos, también conocido como «claustrillo», centralizaba las dependencias originales del establecimiento conventual. Obra de planta rectangular, conserva la base de los pilares y el arranque de los arcos, así como una fuente en su centro. Alrededor de este espacio se localiza la antigua iglesia (adaptada al uso de cocina), así como una serie de estancias que debieron corresponderse con las dependencias primitivas.

Todo el conjunto queda rodeado por una cerca, dentro del cual se incluyen también varias albercas y acequias. Está rodeado de murallas y además al Este con un acantilado desde donde se divisa el paisaje. En la actualidad dispone de 40 has. entre las que se encuentran nogales, olivos, álamos y árboles frutales.

Referencias

Bibliografía

  • Paseo histórico-artístico por la Cartuja de Cazalla. Salvador González Hernández. Revista de Cazalla, 1997.
  • La Cartuja de Cazalla a fines del siglo XVII, a través de un inventario inédito del año 1680. Salvador González Hernández. Revista de Cazalla, 1999.
  • Francisco Zurbarán y La Cartuja de Cazalla. María del Carmen Ladrón de Guevara y Bracho. Revista de Cazalla, 2003.
  • La Cartuja de Cazalla. Historia de un destino, Carmen Ladrón de Guevara Bracho. Factoría del Barco. Sevilla, 2005. ISBN 84-85829-49-2.

Entradas relacionadas

Mapa de situación

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Situación


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Coordenadas y enlace con otros sistemas:37°57′09″N 5°43′41″O / 37.952438, -5.728077

37952514,5728367, La Cartuja Cazalla de la Sierra, España

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