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Catedral de Santa María de Gerona

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Catedral de Santa María de Gerona
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La Catedral de Gerona consagrada a Santa María, se encuentra en el punto más alto de la ciudad; posee la nave gótica más ancha del mundo, con un tamaño total de 22,98 metros. Es, además, la segunda más ancha de cualquier estilo, por detrás de la de San Pedro en el Vaticano que tiene un ancho de 25 metros. Su construcción se inició en el siglo XI en estilo románico, siguiendo en el XIII con el gótico, conservando tan solo el claustro románico del XII y la torre de la misma época que data de 1040; se terminó en el siglo XVIII.

Historia

Desde los comienzos del cristianismo por toda esta zona,[1] la ciudad de Gerona fue sede de un obispado que se asentó en la iglesia de Santa María, regentando al mismo tiempo el santuario del mártir diácono San Félix; este santuario se había edificado sobre la tumba de dicho mártir, cerca de la muralla de la ciudad. Esta pequeña iglesia de San Félix recibió el culto cristiano en sustitución de la de Santa María cuando los árabes se apropiaron de ella para convertirla en mezquita mayor, en el año 717. Más tarde, en el 785, Gerona se libró del dominio árabe rindiéndose y acogiéndose a la autoridad de los francos en la persona de Carlomagno. En el 882 se formó la primera comunidad de canónigos y en el 908 la iglesia fue de nuevo consagrada.

Etapas de construcción

Se tiene noticia de la evolución de la catedral y sus distintas etapas de construcción a partir del año 1015 en que se hallaba en estado lamentable y ruinoso. El obispo Pedro Roger (hijo de Roger I de Carcasona conde de Carcasona) se ocupó de llevar a cabo las reparaciones importantes en los muros y en las cubiertas de madera. Para hacer frente a estos gastos vendió a su cuñado el Conde de Barcelona Ramón Borrell la iglesia de San Daniel por la que recibió 100 onzas de oro.[2] Cuatro años más tarde, en 1019, se dotó al edificio de manera generosa, con lo que pudieron iniciarse las obras de un claustro y sus dependencias, ampliándose en 1031[3] y en 1064, siempre en estilo románico.

Se hicieron también obras renovadoras en la cabecera de la iglesia que se consagró nuevamente en 1038. De esta fecha datan dos obras importantes que probablemente proceden de los talleres del Rosellón: la cátedra episcopal y el ara del altar que además se vio lujosamente revestido de oro gracias a un legado especial de la condesa Ermesinda, de 300 onzas de oro.[4] El patio o primitivo claustro se fue transformando durante el siglo XII. En 1081 se había empezado a construir la torre-campanario que recaía sobre el lado sur del claustro y que fue terminada en 1117 a partir del segundo piso.

A finales del siglo XIII hubo una propuesta de obras para transformar la cabecera que se consideraba insuficiente para el culto litúrgico del momento.

« El Capítulo de la seo de Girona reunido como de costumbre ha establecido, deseado y ordenado que sea construida y elevada de nuevo la cabecera de esta iglesia y alrededor de esta cabecera se edifiquen nueve capillas y en el antiguo dormitorio [de la Canónica] se haga la sacristía »

A este propósito, en 1292, el tesorero Guillén Jofré hizo donación de 10.000 sueldos catalanes,[5] pero hasta 1312 no se formalizó el proyecto. El cambio consistió en la ampliación de la cabecera con girola y nueve capillas encargadas a Enrique de Narbona. A su muerte las obras continuaron bajo la dirección de Jaime Faverán. Siguieron los arquitectos Guillermo Cors, Francisco Saplana y Pedro Sacoma que dio fin a la cabecera en 1347. Una vez terminado este espacio, el arquitecto Guillermo Monry siguió la ampliación del tramo del coro inmediato al presbiterio, finalizando esta obra en 1368. En este punto era necesario unir la parte nueva con la planta románica por medio de una nave transversal que haría las veces de crucero.

La idea original era construirla en tres naves. La propuesta de continuarla con una nave única provocó la suspensión de las obras y una discusión intermitente de responsables y técnicos que duró cincuenta años. El catedralicio convocó en 1417 una reunión de maestros de obras y de expertos; tras escuchar su dictamen, aunque éste era favorable en su mayoría a las tres naves, se decidió por continuar la construcción a una única nave. Esta tendría una altura de 34 metros, lo que la convertiría en un monumento único en la historia de la arquitectura gótica mundial.

Se hizo cargo de la nueva construcción el maestro de la catedral Guillermo Bofill, imponiendo un razonado criterio en cuanto a la técnica a seguir. Así se construyó la enorme nave que mide 50 m de largo por 23 de ancho y 34 de alto. El maestro Bofill no vio finalizada la obra pues el último tramo se edificó ya en el siglo XVI, a cargo del maestro José Ferrer. En 1604 se derribó el frontispicio románico que aun se conservaba.

El edificio

La fachada es barroca y fue construida en 1730. La escalinata central de acceso se construyó en 1607. En el exterior de la catedral se conserva el pórtico gótico de San Miguel, situado al norte, y el pórtico de los Apóstoles al sur, del siglo XIV y al que se le añadieron algunas esculturas en el siglo XV. Hay que destacar también la catedral episcopal románica del siglo XI situada sobre la capilla mayor; el retablo mayor, de plata dorada y esmalte, obra maestra de la orfebrería gótica realizada por Bartomeu entre 1320 y 1357. En el tesoro de la catedral se puede admirar el tapiz de la Creación así como diversas esculturas. Uno de los principales arquitectos (y también escultor) del siglo XVII fue Pere Costa i Cases.

Fachada principal

En 1606 se puso la primera piedra de esta fachada pero las obras se demoraron y no continuaron hasta 1680, parándose de nuevo y avanzando lentamente durante los años sucesivos. Hasta 1960 no se dio por terminada la obra y en los dos años siguientes, los escultores locales Josep M. Bohigas, Antoni Casamor, Jaume Busquets y Domènec Fita realizaron las esculturas monumentales que se instalaron en las hornacinas vacías.

La fachada es de estilo barroco-clasicista, dividida en tres cuerpos a modo de retablo. Sobre el último cuerpo se abre un gran óculo coronado por frontón y arriba se abren siete vanos de arco rebajado o escarzano. Los nichos u hornacinas de los tres cuerpos están separados por columnas pareadas y ocupados por las esculturas de las que se ha dado noticia, realizadas en el siglo XX.

Interior

El interior muestra la grandiosa nave única, gótica, cubierta por bóveda de arcos diagonales que se apoyan en grupos de columnillas. Los contrafuertes laterales de la primera zona albergan dos capillas por tramo. En la segunda zona, en los dos tramos antes de llegar al presbiterio, se abren amplios ventanales góticos y debajo, las ventanas del triforio que recorren ambos muros. Antes del presbiterio y cerrando el fondo de la gran nave se levanta un muro con un arco central y dos laterales, más tres óculos, dos más pequeños sobre las tres ventanitas del triforio y uno mayor en el centro, cercano a la bóveda. Las vidrieras del presbiterio son del siglo XVI, con temática de la vida de la Virgen.

El coro

Tiene una sencilla sillería del siglo XVI, de buena talla pero que resulta algo modesta para la categoría de esta catedral. Es obra importante la silla episcopal del maestro Eloy, que pertenece a la sillería gótica anterior. También se conserva la silla episcopal románica, elaborada en mármol de una sola pieza. En el coro se encuentra el órgano moderno de 1943 que sustituyó al del siglo XVI construido por el maestro J. Bordons.

Presbiterio

La capilla mayor se encuentra dentro del presbiterio. Tiene un original retablo del siglo XIV recubierto de plata que es una obra de orfebrería de mucho valor. La comenzó el maestro Bartomeu en 1325, la continuó Ramón Andreu de Gerona y la finalizó Pedro Bernés[6] hacia el año 1358. sigue la narración de la vida de Jesucristo y remata con tres figuras bajo doselete gótico, siendo la central una imagen de la Virgen con el Niño. Además del chapado de plata está adornado con esmaltes. Está resguardado por un baldaquino también de plata, sostenido por cuatro columnas. El baldaquino fue elaborado entre 1320 y 1326, probablemente por los mismos artistas que el retablo.

El altar de esta capilla es una pieza románica importante que sostiene el ara de mármol labrado, de 2,5 m por 1m de profundo. Está despojado del riquísimo frontal que tuvo (legado especial de la condesa Ermesinda); era de alabastro con varias escenas en relieve, recubierto de oro y engarzado con piedras preciosas. En 1809 fue vendido a las tropas francesas en un millón de francos, operación necesaria para poder hacer frente a los tributos impuestos por los mismos franceses.

Vidrieras

Las vidrieras de la catedral fueron, en su origen, de tres tipos. Las primeras y más antiguas se atribuyen al Maestro del Presbiterio y fueron realizadas al tiempo de iniciarse las obras del conjunto. Las segundas, atribuidas a Guillem de Letumgard se realizaron al inicio de la segunda mitad del siglo XIV. La más importante de éstas es el Calvario situado en el centro de la girola y la gran vidriera de Antoni Thomas en la cara sur. El tercer grupo son todas aquellas incorporadas con posterioridad hasta bien entrado el siglo XX, de las que destacan los dos rosetones del primer tercio del siglo XVIII, obra de Francesc Saladriga, maestro vidriero barcelonés y consideradas unas de las mejores del arte barroco español.

A mediados del siglo XVIII buena parte de las vidrieras fueron destruidas, en especial los rosetones y las más modernas, sin que se sepa exactamente cómo ni porqué. La restauración se llevó a efecto casi inmediatamente, antes de acabar el siglo, con técnicas que, pasado el tiempo, dejaron los vidrios con apenas unos trazos y colores desvaídos de lo que fue la vidriera original. A finales del siglo XX se realizó una labor de reconstrucción que, tras un estudio, rechazó la posibilidad de una reintegración creativa (esto es, haciendo en realidad una obra nueva sobre la anterior, dada la gran pérdida sufrida), por una restauración que aceptaba el paso del tiempo y algunos de los daños sufridos. Se trató de disminuir el impacto de la presencia de los vidrios blancos en los efectos sobre la luz y mejorar el perfil perdido de los dibujos. Aunque recuperadas, muchos de los efectos lumínicos, así como una parte significativa de los mensajes bíblicos que transmitían y que debieron ofrecer en su tiempo las vidrieras se han perdido irremediablemente.[7][8]

El claustro

Artículo con mayor desarrollo: Claustro de la catedral de Gerona

El claustro Románico, obra del escultor Arnau Cadell‏‎ es del siglo XII, con planta trapezoidal determinada por las murallas precedentes, el lateral norte de la catedral y los edificios que se conservaban de épocas anteriores. Su arquería tiene dobles columnas y capiteles historiados, vegetales y zoomorfos. Ahí se encuentra la capilla de la Virgen del Bell Ull, talla del maestro Bartomeu. Está considerado como uno de los claustros más interesantes en cuanto a arte y escultura de los monasterios catalanes.

Planos

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Otras imágenes

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Situación


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Coordenadas y enlace con otros sistemas:41°59′15″N 2°49′35″E / 41.9875, 2.826389

Notas

  1. En el 516 aparece documentado el obispo de Gerona, Frontiniano, aunque se sabe de manera indirecta en documentos del I Concilio de Toledo de la existencia de obispos anteriores.
  2. Ramón Borrell estaba casado con la condesa Ermesinda de Carcasona, hermana del obispo Pedro Roger.
  3. En 1038 hubo una nueva consagración de la iglesia ligeramente renovada.
  4. Este antipendio o frontal de altar pudo conservarse intacto hasta el año 1809, en que desapareció con la invasión napoleónica.
  5. Donó además un baldaquín de plata que cobijaría el altar y el retablo mayor, que sería también de plata.
  6. Orfebre valenciano, autor de la valiosa cruz procesional esmaltada de la colegiata de Játiva.
  7. Conservación y Restauración de dos vidrieras del siglo XVIII en la Catedral de Girona, Fernando Cortés Pizano, 2001. Traducido de la edición original: Cortés Pizano, F., Reconstruction of two 18th century rose windows in the Cathedral of Girona, Spain, en "CVMA Newsletter" 48 (Mayo 2001), pp. 79-87. Hors-série 2001. Bulletin “Le vitrail comme un tout”. Actas del “4e forum international sur la conservation et la technologie du vitrail historique”: Le vitrail comme un tout, histoire, techniques, deontologie des restitutions et compléments, Troyes-en-Champagne, Francia, 17, 18 y 19 de Mayo del 2001.
  8. La profesión y oficio de vidriero en los siglos XV y xvi: Talleres, encargos y clientes, Víctos Nieto Alcaide. Espacio, Tiempo y Forma, Serie Vil, H." del Arte, t. 10, 1997, págs. 35-58.
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