Urbipedia le invita a darse de alta: Pulse en "Crear una cuenta"

Arquitectura futurista

Artículo procedente del archivo online Urbipedia (''www.urbipedia.org'')
Saltar a: navegación, buscar
Statusbar2.png
    Artículo        Crear Información complementaria        Crear hoja de artículos relacionados        Crear Bibliografía y Enlaces         Metadatos    
Dibujo en perspectiva de La Citta Nuova de Sant'Elia, 1914.

La arquitectura futurista es un estilo de arquitectura nacido a principios del siglo XX que se caracterizó en sus inicios por un fuerte cromatismo y largas líneas dinámicas, sugiriendo velocidad, movimiento, urgencia y lirismo. Formaba parte del movimiento futurista, movimiento artístico fundado por el poeta Filippo Tommaso Marinetti, quien redactó el primer manifiesto en 1909. El movimiento atrajo a poetas, músicos y artistas y también a arquitectos. Un culto de la era de la máquina e incluso una glorificación de la guerra y la violencia fueron algunos de los temas de los futuristas. Varios futuristas destacados fueron asesinados cuando lucharon como voluntarios en la Primera Guerra Mundial, entre los que cabe destacar el arquitecto Antonio Sant'Elia, que tradujo la visión futurista al entorno urbano. En la posguerra el futurismo experimentó un declive considerable. Se reinventó en el contexto de las tendencias de la Era espacial, la cultura del automóvil y la fascinación por el plástico. Un ejemplo de este tipo de futurismo es la arquitectura googie de la década de 1950 en California.


Formalmente, la anexión de la arquitectura al futurismo se produce cinco años después de la publicación del "Manifiesto del futurismo" en febrero de 1909. Se habla de anexión porque en esos cinco años se desarrolla dentro del movimiento una especie de necesidad de extensión a aquello que hoy llamaríamos entorno físico. El arte como dinámica y acción y la controversia en contra de cualquier nostalgia medioambiental aplicada a todo el mundo visible, fuera de los límites tradicionales de las disciplinas artísticas para extender el objeto de uso al paisaje y a la arquitectura.

Entre 1909 y 1914, dentro del movimiento futurista hay múltiples signos de interés por la arquitectura, asociada a la ideología de urbana. La idea de la ciudad como lugar principal de la transformación social y símbolo de la producción y de la energía, incluso de una nueva naturaleza, está presente desde el primer manifiesto de Marinetti. Destaca la polémica contra la ciudad histórica, antigua y nostálgica, en el discurso a los venecianos de 1910 y en el manifiesto contra Montmartre, de agosto de 1913. Además, son conocidos los textos futuristas en pro de un nuevo paisaje artificial, por la belleza de los nuevos materiales, "de las jaulas de hierro y cristal" (Marinetti 1911).

En el manifiesto del escultor y pintor Umberto Boccioni "Arquitectura futurista. Manifiesto" escrito entre finales de 1913 y principios de 1914, la polémica en contra de los estilos históricos y folclóricos se acompaña de una en contra de la especulación y los "estilos extranjeros". Para él, la renovación de la arquitectura pasa a través de un retorno a la necesidad, y la necesidad es igual a velocidad, es decir, dinamismo plástico. Contra el decorativismo, alaba "la precisión brillante" de la obra de los ingenieros, de sus nuevos materiales y de sus productos: la arquitectura como "arte rígido, ligero y móvil". Además la arquitectura futurista será "entorno arquitectónico desarrollado en todas las direcciones", y es en esta afirmación en la que las declaraciones de Boccioni se acercan más a las imágenes de la ciudad futurista de Sant'Elia.

Esta atención en contra del entorno construido culmina en el manifiesto de Fortunato Depero y Giacomo Balla, "Reconstrucción futurista del universo", que aunque fue publicado en marzo de 1915, su borrador era de 1914.

1914 es por tanto, el año canónico del nacimiento de la arquitectura futurista: por un lado, la publicación a finales de enero en el periódico "Piccolo giornale d'ltalia" de Roma del texto de Enrico Prampolini "Incluso la arquitectura futurista: Y que es?", incluyendo dibujos-proyectos. Por otro lado, en Milán, la operación de anexión es más compleja: el pintor Carlo Carrà se pone en contacto con Sant'Elia, que en marzo de 1914 se había unido al grupo "Nuove Tendenze", junto con otros artistas y los arquitectos Giulio Ulisse Arata y Mario Chiattone.

El Grupo "Nuove Tendenze" organiza en Milán una primera exposición en mayo 1914, en la que Sant'Elia participa con 6 diseños entre los que figuran los de una Ciudad Nueva, Centrales eléctricas y una Nueva casa. Por su parte, Mario Chiattone incluye edificios de apartamentos y la construcción para una metrópoli futura. Sant'Elia también había participado en una exposición de la asociación de arquitectos lombardos dos meses antes, y es probable que fuera en esta donde se acercara a Carrà y a los futuristas.

El 11 de julio 1914 Antonio Sant'Elia firma el Manifiesto de la Arquitectura Futurista. En este manifiesto se repiten las ideas y las imágenes de la ciudad futurista presentada en la exposición colectiva del grupo "Nuove Tendenze", celebrada en Milán. La nueva ciudad teorizado por Sant'Elia se estructura de acuerdo a las hipotéticas exigencias de una vida futura, con edificios servidos por haces de ascensores e interconectados por estructuras viarias de varias plantas. La intención era dotar al hombre de una arquitectura como expresión del mundo del espíritu. El manifiesto denunciaba también la situación contemporánea de la arquitectura italiana, caracterizada, según Sant'Elia, de una alegre ensalada de columnas ojivales, folíolos seiscentistas, arcos de estilo gótico, pilastras egipcias, volutas rococó, querubines cuatrocentistas y cariátides hinchada. Sant'Elia plantea como fundamento de la construcción arquitectónica el uso actual de materiales, identificando en esto las nuevas posibilidades constructivas y estéticas dictadas por la sensibilidad futurista. Se puede considerar que a partir de esa fecha se configuran dos tipos de futurismo arquitectónico muy diferentes; el milanes, más ligados a las experiencias protoracionalistas europeas, y el romano, más pictórico expresionista e interesado ​​en las artes aplicadas.

Desde 1919 hasta 1927 (año de la constitución del "Gruppo Sette" de racionalistas), la condición de la vanguardia arquitectónica en Italia es bastante ambigua. El grupo futurista turinés formado en 1923 en torno al artista Luigi Colombo (Fillìa) tenía como objetivo proponer el futurismo como el arte del nuevo estado fascista. El potente llamamiento al orden y a la estabilidad del siglo XX, tiende a considerar el futurismo como el último episodio de una experimentación que ha finalizado su función cultural. Probablemente la contribución más interesante de esos años a una arquitectura futurista es la obra del pintor Fortunato Depero, que afincado en Rovereto, influye en un grupo de racionalista italianos de esa ciudad, entre los que se encuentran Gino Pollini y Adalberto Libera.

La serie de pabellones de exposiciones realizados entre 1927 y 1928, que con planteamientos similares continúa hasta 1935 y que tiene como mayor referente el pabellón del libro proyectado por Depero para la editorial "Bestetti, Tuminelli e Treves", en la Bienal de Artes Decorativas de Monza de 1927, establece una "arquitectura tipográfica" que tendrá grandes influencias internacionales.

En 1928 se realizó en Turín la primera exposición de arquitectura neo-futurista con una retrospectiva de Chiattone, Sant'Elia, Virgilio Marchi y Balla y las obras recientes de Prampolini, Depero, Balla, Ivo Pannaggi y el grupo futurista turines formado por Fillìa, Ugo Pozzo, Nicola Djulgheroff, Beppe Ferdinando y Mino Rosso, y finalmente Alberto Sartoris.

Sartoris tiene una posición particular frente al futurismo; presente con sus escritos en las páginas de Futurismo con temas relacionados con el funcionalismo, la arquitectura sacra, la relación entre edificio y territorio, publica en 1932 el texto "Los elementos de la arquitectura funcional". En el libro, aparte de la breve aparición de cuatro diseños de Sant'Elia, el interés se centra en las realizaciones de los arquitectos modernos en Europa. Este mismo interés se refleja también en el texto del pintor turinés Luigi Colombo (Fillìa) "La nueva arquitectura", un rico repertorio iconográfico y teórico sobre la arquitectura moderna en Europa, con escritos de Marinetti, Prampolini, Gropius, Le Corbusier, Sartoris, Diulgheroff , Ginsburger, Vedres, Lurcat, y Von der Muhll.

En la primera mitad de los años treinta aparecen una serie de manifiestos, proclamas y posiciones que muestran la falta de homogeneidad futurista, como las formulaciones arquitectónicas de César Augusto Poggi y Guido Fiorini. El primero, expone sus teorías en un manifiesto titulado "Arquitectura futurista Poggi", un guión que se aleja de la línea de Boccioni, Sant'Elia y Prampolini porque conduce a la superación de algunos elementos de entrada considerados fundamentales. Se muestra contrario a los rascacielos y al uso "abusivo" del cristal proponiendo la vuelta a los desarrollos en horizontal, donde los medios de transporte del futuro solucionarán todos los problemas de comunicación; así mismo plantea construcciones antibélicas y acorazadas ante cualquier situación de peligro externo: calor, gas, terremotos...todo en base a nuevas propuestas de ciudad, considerando que las "viejas ciudades" no deben valer más que para museos. Por otro lado Fiorini se refiere a las cualidades del acero a tracción en su artículo "La Tensistruttura grande invenzione futuristal" (1933) que permite que las plantas de los nuevos edificios en altura se compongan de losas en voladizo soportadas por tirantes que descargan el peso en un estructura de soporte central, liberando el espacio de la base para asignarlo al tráfico vehicular y peatonal.

La adhesión al futurismo de Angiolo Mazzoni se produce en los años treinta cuando se convierte también en codirector de la revista "Sant'Elia", y esos son también los años en que construye algunas de sus obras más importantes: El edificio técnico junto a la estación de Florencia y la colonia Calambrone.

Obras

Referencias


HombreVitrubio.jpg

Editores y colaboradores de este artículo (¿Que es esto?)

- Alberto Mengual Muñoz - I.M.B. -